Las reuniones en casa de Delia, amiga de la vida desde la infancia, son un deleite. Su origen armenio me acercó a una cocina exquisita, donde el Hummus y el Lehmedjun son mis platos favoritos.
Sin olvidar los exquisitos dulces como las masitas Kurabie o los bizcochitos denominados Mamul.
En homenaje a esta preciada colectividad, que el día 24 de este mes recuerdan los 105 años del genocidio que les tocó vivir, comparto la receta de la tradicional y deliciosa piza que los caracteriza en el mundo.

Disolver la levadura en agua tibia con una cucharada de azúcar y hacerla reposar unos minutos.
Colocar la harina sobre la mesada en forma de corona y espolvorear con sal fina.
Ubicar la esponja de levadura en el centro de la harina e incorporarla hasta formar una masa blanda. Agregar agua tibia si es necesario. Dejar levar en un lugar templado. Cuando aumente su volumen formar bollitos pequeños y hacerlos levar nuevamente.
Aparte picar finamente o procesar las cebollas, los morrones, el perejil y los ajos, mezclar y ubicar en un recipiente. Se puede preparar la noche anterior.
Los tomates se deben picar a último momento retirando las semillas. Mezclar todas las verduras con la carne picada y condimentar muy bien. Si les gusta picante utilicen el ají molido más fuerte.
Estirar finamente los bollitos en forma redonda y cubrir cada uno con relleno hasta los bordes.
Cocinar las pequeñas pizzas en horno fuerte, sobre bandejas poco aceitadas durante unos 5 a 6 minutos.
Servirlas calentitas ubicadas sobre platos acordes al diámetro elegido y acompañadas por rodajas de limón.
También se pueden presentar dobladas por la mitad.
El secreto está en cocinarlas rápido para que la masa no se humedezca con el jugo del relleno.
Le agradezco a Delia que me haya permitido compartir su receta de familia.
Es una excelente opción para presentar el domingo de Pascuas.
Les deseo a toda/os muy Felices Pascuas.
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