PISA 2025 La escuela argentina rindió el examen y se lo llevó todo aplazado

PISA 2025 La escuela argentina rindió el examen y se lo llevó todo aplazado

Los resultados de PISA 2025 son los peores en Lectura y Ciencias desde 2006, y el peor de la serie en Matemática. No hablo desde una tribuna partidaria, sino desde más de tres décadas de gestión educativa: son la radiografía de una escuela que perdió el control del aula antes que el del aprendizaje. 

Argentina obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática, cayendo en las tres áreas frente a 2022 por primera vez en la serie. Quedamos 71° de 91 países en Ciencias, 62° en Lectura y 75° en Matemática, octavos entre trece países de América Latina. 

Lo que más me inquieta no es el promedio, sino la distribución: casi 8 de cada 10 chicos de 15 años no llegan al nivel básico en Matemática, y el 48,8% tiene bajo desempeño simultáneo en las tres áreas, contra el 19,7% de la OCDE. Es una generación que termina la secundaria sin herramientas para leer un contrato o interpretar un gráfico. 

Los cuestionarios complementarios son más reveladores que el puntaje: el 55% dice que sus compañeros se distraen con dispositivos en clase (28% en la OCDE), y el 58% señala que el ruido interrumpe las clases, casi el doble del promedio internacional. No es un problema de currícula: es de conducción institucional. 

Un dato paradójico: el 52% usa chatbots de IA para estudiar al menos una vez por semana, por encima del 46% de la OCDE, y sin embargo aprendemos menos. Es síntoma, no contradicción: la tecnología no reemplaza una comprensión que no está construida. 

Estos resultados se conocen en medio de dos discusiones clave: la Ley de Libertad Educativa, que elimina el piso del 6% del PBI y lo reemplaza por vouchers y créditos fiscales, y el proyecto de financiamiento provincial, liderado por Mendoza, con un piso actualizable por inflación. Se puede discutir el paradigma, pero no el timing: se retira el sostén cuando más se lo necesita. 

Cada gestión llega, presenta su plan y se va antes de mostrar resultados en la próxima PISA. El sistema no fracasa por falta de diagnóstico -ya lo hicimos en 2006, 2018 y 2022- sino por exceso de reinicios. El resto del mundo siguió construyendo sobre lo que ya tenía. Ese aplazo se recupera en una década, si alguien decide no empezar de cero otra vez. 

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Lic. Fernando Bonforti

Director de FB Educación & Gestión
Consultor en Gestión Educativa | Analista de Políticas Educativas
Instagram: fb.educacion.gestion – WhatsApp: +54 9 11 22354065