Los pasteles se diferencian de las tartas porque tienen una base, relleno y una cobertura.
Esta receta es muy interesante porque no lleva harina. El coco es un alimento muy rico en proteínas, vitaminas y antioxidantes.
Cuentan los historiadores que se le adjudica su nombre a los marineros que acompañaron al navegante portugués Vasco da Gama en su descubrimiento de la ruta a las Indias bordeando el sur de África a fines de 1499.
Al llegar a Portugal llevaban entre los muchos frutos obtenidos, unos que semejaban una cabeza con cara al que por su feo aspecto lo nombraron “Coco” haciendo referencia al “Cuco” muy de moda en esa época para asustar a los niños.
Ingredientes:
400 grs. de azúcar.
400 grs. de coco rallado.
4 huevos.
100 cc. de crema de leche.
2 cucharadas de polvo de hornear.
2 cucharaditas de esencia de vainilla.
500 grs de dulce de leche repostero.
Preparación:
Los ingredientes son para un molde desmontable de 26 cm. Para uno de 22 cms les recomiendo un huevo menos y 300 grs de azúcar y de coco.
En un bol colocar el azúcar, el coco rallado y el polvo de hornear, mezclar y añadir los huevos de uno a la vez hasta formar una pasta. Por último la crema de leche y la esencia. Separar la pasta en dos partes una más grande que la otra.
Enmantecar el molde. Ubicar la pasta más grande y tapizar desde el centro a los laterales con la ayuda de una cuchara.
Cubrir con el dulce de leche, sacarlo de la heladera al comenzar la preparación. Si está muy frío poner unos segundos en el microondas para extenderlo con más facilidad. Colocar sobre el dulce la pasta restante. Alisar y llevar a un horno moderado durante 25 a 30 minutos.
Desmoldar sobre la fuente elegida. Se puede servir así o decorada con nueces u otras frutas secas ayudándose con un poquito de dulce.
Les deseo un hermoso Día del Padre y le agradezco a Sandra me haya facilitado una receta tan sabrosa y fácil de hacer.
Feliz Día de la Bandera.

