Mi experiencia en Yoga

Mi experiencia en Yoga

Cuando pienso en mi mente, en mi personalidad antes y después de Yoga la imagino como una habitación. Esa habitación antes que iniciara este camino estaba llena de cajas, cajitas y cajas muy grandes. Todo colapsado, rebalsando a más no poder, sin espacio para nada más. Cada una de esas cajas contenía algo sin resolver.  Un pasado sin procesar, sin aceptar. Esto me permitía seguir adelante, pero de una manera ausente, no había espacio para cosas nuevas. Un pasado siempre presente, que no me dejaba disfrutar el ahora. Siempre esperando que la luz entre por el solo hecho de esperar y no hacer, no estar en conflicto aparente, pero tampoco deshacerme de las cosas.  

El Yoga fue empezar a abrir esas cajas, una por una, enfrentar su contenido. Ver que muchas estaban en cajas mucho más grandes que las que merecían tener. Empezar un proceso de aceptar, soltar y perdonar. Así me encuentro, dejando ir lo que no es para mí y dándole el lugar que merecen las cosas que si deben estar en mi vida.  

En vez de enfocarme en años pasados, esperando que la solución venga de afuera, ahora me enfoco y valoro más el presente. El ahora es lo que importa, lo otro es experiencia, aprendizaje, ya no pesa como antes. No siento necesidad de encerrarme. Corté esa “conexión con el dolor”.

Me llevo y me quedo con enseñanzas que me acompañarán para siempre. “Hay que hacer lo que hay que hacer”. Cumplir con el Dharma, el deber que cada uno tiene. “fácil” con ese tono de “es obvio”. “Lo beneficioso sobre lo placentero” y dar fe que eventualmente pasa a ser lo mismo. 

Fe y convicción que mi cuerpo es un campo, pero ya no es de batalla, y que no estoy sola mientras mantenga mi conexión con mi Ser interior. Y ahora, en este momento, todo está bien!

Paz. Muchas veces pedimos tenerla y esperamos que llegue de una manera mágica o depositamos la responsabilidad en alguien más para que suceda. ¿Cómo tener paz en el conflicto, con la mochila que traemos?.  

Aprendí que lo que buscamos debemos encontrarlo en nuestro interior, nada llega de afuera. 

Gratitud, aceptación, claridad. Una mente en silencio, abierta.  Aumentó mi capacidad de observar y observarme sin el velo de la crítica, sin apego a las expectativas. Dejé de pensar “¿Por qué a mí?” ahora es “¿Para qué a mí?”. Tengo más energía, más voluntad y paciencia, ya no me quejo. Ya no tengo ansiedades, es lo que debe ser. Este definitivamente no es un cierre, es un inicio. Se lo que quiero, se cómo conseguirlo. El Yoga me dió herramientas para una vida plena, llena de luz, de amor y paz. Soy otra, pero soy la misma, todo estaba ahí. El Yoga me permitió darme cuenta. 

Gracias por siempre

Coni 

Certificación internacional 500 hs

YAI (Yoga Alliance India)  |  WYF (World Yoga Federation)