Buenas compañías

Buenas compañías

Es sabido que los seres humanos somos seres sociales y que necesitamos interactuar con otras personas para poder sobrevivir y prosperar. Las relaciones son un elemento crucial para llegar a tener una vida plena y significativa. 

Cuando la felicidad es compartida, genera más felicidad. El Dr. Chopra sostiene que los mejores momentos de nuestra vida involucran la presencia de otra persona, principalmente hermanos, pareja, hijos y plantea incluso que, si la interacción es superficial, es igualmente más beneficiosa que la soledad para nuestro bienestar general; por ejemplo, explica que hacer ejercicio es siempre bueno para nuestra salud, pero lo es mucho más si éste es compartido, como en los deportes grupales. Chopra apoya su idea en que con la interacción hay zonas y estructuras de nuestro cerebro que se desarrollan sólo en compañía; Por ejemplo, las neuronas espejo, esas células cerebrales que nos permiten la empatía y el aprendizaje por imitación, se activan en el contacto con otros, observándolos y compartiendo con ellos. 

Ciertamente el impacto que nuestras relaciones tienen en nuestro bienestar es muy alto, entonces es muy importante considerar los vínculos que establecemos, para poder evaluar la calidad de éstos; Claramente no todas las personas que nos rodean son un aporte a nuestro bienestar, y dependerá de nosotros elegir que acciones tomar para cuidarnos.

Siempre es un buen momento para revisar nuestros vínculos y preguntarnos: ¿Cuáles son las compañías que nos hacen bien? ¿Cuáles son aquellas que nutren nuestra vida? ¿Quiénes son esas personas que nos potencian, las que nos ayudan a crecer y nos inspiran a ser mejores?… porque de saber eso, podemos dedicar más tiempo al cuidado de esas relaciones. Elegir buenas compañías es un proceso voluntario que va de la mano del autoconocimiento. Es tan importante cuidar de nuestras relaciones para que sean sanas y enriquezcan nuestra vida, como cuidar de nosotros mismos para convertirnos también en una buena compañía para alguien más.

En palabras del budismo: “La compañía de los buenos es como caminar entre el rocío y la niebla; aunque a uno no le mojen la ropa, ésta termina por empaparse de humedad. La familiaridad con el mal aumenta el conocimiento y los puntos de vista erróneos, creando mal día y noche”

Ana De Innocentiis
Consultora psicológica