In-MESSI-lidad

In-MESSI-lidad

Si hay algo que me gusta hacer es jugar con las palabras. En este caso estoy usando un apellido conocido dentro de una palabra que fonéticamente suena a IMBÉCIL. 

“Imbécil (imbecillis en latín), viene de im (con) y baculus (bastón). Es decir, se usaba para denominar a aquellos que caminaban con bastón, a los débiles que necesitaban apoyo para poder andar”.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero lo que sé de su historia es que su cuerpo no generaba somatropina que es la hormona de crecimiento. Necesitó de un tratamiento muy costoso para poder superar esa anomalía biológica.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero su familia se mudó a Barcelona por una propuesta laboral a su padre, lo que le dio la oportunidad de probarse en el Barcelona y dado su talento, el club decidió pagarle el tratamiento.

No sé si ser imbécil tiene que ver con MESSI, pero a pesar de la diferencia física que existía con sus compañeros, a fuerza de constancia y disciplina pudo ganarse un lugar en la primera división del club, para debutar a los 17 años transformándose en el jugador más joven en hacer un gol en una competición oficial del FC Barcelona.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero él había visualizado el gol que quería hacer para debutar como el imbécil del equipo, ese que necesitaba apoyo. No sólo lo logró, sino que lo tuvo que hacer dos veces en el mismo partido porque el primer intento quedó en off-side y fue anulado.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero a partir de ahí, de salir a la luz a los ojos del mundo, comenzó a ganar el apoyo de todo aquel que lo veía jugar. Batió todos los records. Ganó todas las competencias. Es el jugador al momento que más balones de oro tiene en su haber.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero es verdad que a Lionel no se le han podido dar tantas glorias con la Selección de Argentina como él quisiera. Lo más que había logrado fue llegar a una simple final de Copa del Mundo y a ganar el premio de “Mejor futbolista” del mundial de Brasil en 2014. Casi nada.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero a raíz de la mediocridad cosechada con la selección argentina, el apoyo que recibía comenzó a mermar. Aparecieron los cuestionamientos si era o no el mejor del mundo. Si cantaba o no el himno de su país. Si era líder como Maradona. Si manejaba a los técnicos para decirle a quien tenía que convocar.

No sé si tiene que ver con MESSI la imbecilidad, pero en un deporte de conjunto, como el fútbol, entran a la cancha 11 jugadores que son los protagonistas y responsables de los resultados que obtengan. Más cuerpo técnico, suplentes, etc. Todos lo apoyaron y lo siguen apoyando, porque encima es un buen compañero.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero desde que comenzó su carrera con todas las consagraciones que ha ganado y todo el dinero que ha acumulado, sigue entrenando como cada día. Se sigue quedando tiempo extra para practicar tiros libres, técnica que fue mejorando en efectividad año tras año.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero hay deseos y objetivos que una persona como él sueña lograrlo algún día. Y que por más que haya obtenido muchos otros, sigue caminando enfocado en ese sueño. Con más o con menos apoyo de los de afuera. Pero con la convicción con la que “se” trajo hasta acá. Con la paciencia y el trabajo. Con las alegrías y con las tristezas. Con los insultos y con los halagos. Con todo, siguió caminando.

No sé si ser imbécil tiene que ver con MESSI señoras y señores, porque como cada uno de nosotros necesitamos apoyo. En los mejores y en los peores momentos. Pero hay uno del que no podemos prescindir, el apoyo propio. La confianza en nuestros talentos y habilidades. El aliento a uno mismo para seguir, para no olvidarnos de esos sueños. La voluntad para hacernos cargo de eso que queremos, con constancia, responsabilidad, compromiso y pasión. Y humildad para pedir ayuda.

No sé si tiene que ver con MESSI, pero a mí me sigue enseñando que todos somos un poco “imbécil”. Que al primero que necesito apoyar, es a mí mismo. Me enseñó que podes tener “todo” pero siempre se puede ir por más. Disfrutándolo en cada etapa, en cada momento. A veces con dolor y a veces con felicidad, entendiendo que ambas son parte del camino.

Así que mis queridos lectores, yo quiero ser un INMESSIL en mi vida. Un INMESSIL más que no deja de soñar.

Felicitaciones Lío por la Copa América.

Gastón Aldave

Orientador en Calidad de Vida & Salud