Yoga – Experiencia personal –

Yoga – Experiencia personal –

Cuando comencé el instructorado no sabía cuál era exactamente el motivo. Creí desde mi conciencia que era para aportar algún conocimiento más, para luego implementarlo en mis clases.

Durante los encuentros, escuchando a mis compañeros, compartí con algunos de ellos que en realidad no sabía qué motivo me llevo hasta ahí.

Pude sentir desconcierto o necesidad tomar conciencia, frenar, observar, para poder continuar. 

Es en ese momento cuando las palabras “llega un momento en la vida que -algo- nos hace ruido, algunas personas siguen caminando -ciegos- otros elegimos abrir los ojos” se hicieron propias y acá estoy intentando abrir los ojos y descubrir quién soy hoy y que deseos reales y propios tengo.

Durante los siguientes encuentros, dos palabras aparecieron representando mi objeto, “reconocerme y actuar desde el amor”. Desde ese momento, en diferentes circunstancias de la vida diaria se me hacen presentes.

Logro ver en otros y algunas veces en mí, palabras que anteriormente me serian “banales o comunes”, percibo varias de las reflexiones que hacemos en clase, como por ejemplo, excusas frente a algún desafío físico o espiritual, llenarse de tareas que decimos ser importantes para ocupar la mente y no reflexionar. 

Veo, gracias a la posibilidad de dar clases, que el cuerpo responde frente a las decisiones internas que tomamos. El enraizamiento, la postura y la respiración, reflejan cómo estamos y cómo somos. Es muy claro, cuando se logra ver. 

En este momento de mi vida personal en el que me encuentro cerrando la escuela que hace 7 años formé, luego de haber atravesado varias mudanzas desde capital hasta Benavidez. Algunos deseos y sueños alcanzados y otros no. Necesité poner un freno, observar, reconocer como llegué hasta aquí y con quienes. Acepté algunas situaciones, otras no, y gracias a éstas, hoy actúo en base a las prioridades que considero prevalecientes. 

Veo en cada momento, una clase, una postura o una decisión de vida, las 4 acciones que se repiten desde el primer encuentro. Observar, Reconocer, Aceptar y Accionar. 

Esto me permitió elegir el desapego y también un nuevo camino.

Gracias por hacer evidente las cosas más simples.

Aún me queda mucho camino por recorrer y muchos de los conceptos leídos en los textos me son muy ajenos o complejos. Pero intentaré hacerlos propios. 

Gracias
Florencia